El sistema francés de protección social II - Rama de accidentes laborales y enfermedades profesionales

2016

Son las Cajas Primarias del Seguro de Enfermedad en Francia metropolitana las que abonan las prestaciones por accidentes laborales y enfermedades profesionales y, en los departamentos de ultramar, tienen esta facultad las Cajas Generales de Seguridad Social.

Definición

La protección contra la contingencia profesional está reservada a los trabajadores por cuenta ajena o asimilados. Esta cobertura se amplía también a varias categorías determinadas, como los alumnos de los centros de enseñanza técnica, los aprendices, las personas en períodos de prácticas en la Formación Profesional.

Es accidente de trabajo aquél "que se produce por el hecho o con ocasión del trabajo". También se considera como accidente laboral el que pueda ocurrir durante el desplazamiento desde o hacia el puesto de trabajo, o acaecido entre el lugar de trabajo y aquel en que el trabajador come habitualmente.

Enfermedades profesionales: La ley ha asimilado al accidente laboral determinadas enfermedades laborales que están incluidas en una lista oficial (98 tablas) al estar provocadas por el trabajo. Por otra parte, si se establece que la enfermedad está esencialmente provocada por el trabajo habitual de la víctima y acarrea la defunción o una incapacidad permanente superior al 25 %, la víctima puede tener derecho a una indemnización con arreglo a la legislación relativa a los accidentes laborales.

Trámites

En caso de accidente en el trabajo, la víctima debe informar inmediatamente - antes de que transcurran 24 horas - a su empresa y ésta debe declarar el accidente a la Caja Primaria del seguro de enfermedad dentro de un plazo de 48 horas y también debe entregar al trabajador un impreso de declaración del accidente para que lo presente a su médico, lo que le permitirá no tener que adelantar los gastos.

Indemnización

Inmediatamente después del accidente (o del reconocimiento de la enfermedad) se inicia el período de incapacidad temporal (total o parcial) que cesa con la curación de la víctima o el alta por consolidación de sus lesiones. Las prestaciones del Seguro de Accidentes de Trabajo se abonan sin exigencia de condiciones de afiliación o de período de carencia.

A - PRESTACIONES POR INCAPACIDAD TEMPORAL

1 - Prestaciones en especie

Las prestaciones en especie del Seguro de Accidentes de trabajo se facilitan a la víctima del mismo modo que las prestaciones en especie del Seguro de Enfermedad. No obstante, estas prestaciones se financian al 100% de la tarifa de responsabilidad de la Caja. En caso de hospitalización, no hay que pagar la cuota global diaria y la víctima del accidente está exonerada del pago de 18 € por intervenciones importantes.

El trabajador asegurado no tiene que abonar los gastos: la Caja de afiliación paga directamente las cuantías debidas a los médicos, auxiliares médicos y Centros de Salud (sistema del pago directo por terceros).

2 - Prestaciones económicas

Subsidio diario

El día del accidente, la víctima tiene derecho a su sueldo, pagado por la empresa. A partir del día siguiente, tiene derecho a un subsidio diario equivalente al 60 % de su sueldo diario calculado sobre la base de 1/30,42º del salario del mes natural inmediatamente anterior a la baja laboral (con un máximo de 193,23 € por día). El subsidio se incrementa hasta el 80 % del mismo sueldo diario a partir del vigésimo noveno día de la baja (con un máximo de 257,65 € por día), sin condición de hijos a cargo, como para el Seguro de Enfermedad.

En todos los casos, el importe del subsidio no puede superar el 79 % del sueldo íntegro diario de referencia (se le aplica un tipo de cotización global del 21 %).

Prestación temporal por incapacidad

Si el médico del trabajo reconoce a un trabajador por cuenta ajena, víctima de un accidente laboral, como imposibilitado para su puesto de trabajo, el empleador debe, dentro del plazo de un mes, proponerle una reclasificación o, en su defecto, despedirlo por incapacidad.

Durante el período en el que el interesado no percibe ni salario ni subsidios diarios, puede beneficiarse de una prestación temporal por incapacidad. El importe de la prestación es igual al importe del subsidio diario abonado durante la baja que ha precedido al dictamen de incapacidad laboral. Si el interesado percibe una renta relacionada por el accidente laboral, se resta del importe mensual de la renta la prestación temporal por incapacidad. La duración del pago de esta prestación no puede superar 1 mes.

B – PRESTACIONES POR INCAPACIDAD PERMANENTE: LAS PENSIONES

1. Pensión devengada a la víctima

El importe de la pensión se calcula a partir de dos elementos:

  • El grado de incapacidad de la víctima
  • El importe del sueldo anterior.

a) Grado de incapacidad permanente

La Caja Primaria, en base a un informe pericial, determina en primer lugar el grado de incapacidad real mediante un baremo oficial y tomando en consideración el estado general, la edad, las facultades físicas y mentales, las aptitudes y las cualificaciones laborales de la víctima.

Este grado se corrige del modo siguiente: se le resta la mitad hasta el 50% y se suma la mitad a la parte que exceda el 50%.

Ejemplo:

Para un grado de incapacidad real fijado al 70%, el grado se corregirá así:

  • (50 % : 2) + (20 x 1,5) = 25 + 30 = 55. El porcentaje de la pensión será entonces del 55%.

b) Salario

El salario anual mínimo ("S") tomado en cuenta para calcular una pensión con un grado de incapacidad por lo menos igual al 10% se establece en 18.263,54 €.

Hasta dos "S" (18.263,54 € x 2 = 36.527,08 €) el sueldo de la víctima se toma en cuenta por completo. La fracción del salario anual de la víctima que hubiera sobrepasado dos "S" sin superar ocho "S" (146.108,32 €) se tomará en cuenta en una tercera parte.

Por encima de ocho "S", el sueldo no se tomará en cuenta.

c) Ayuda de Tercera Persona

Cuando la víctima presenta un grado de incapacidad permanente de al menos el 80 % y es incapaz de realizar las actividades básicas de la vida diaria por sí misma, se puede conceder una prestación complementaria a su pensión por incapacidad permanente.

Antes del 1 de marzo de 2013 la mejora no podía ser inferior al mínimo anual revalorizado anualmente cada 1 de abril (13.236,98 € a 1° de abril de 2014).

Desde el 1 de abril 2013, la mejora por tercera persona en complemento de una pensión por accidente de trabajo ha sido sustituida por la prestación complementaria por ayuda de tercera persona (PCRTP por sus siglas en francés), cuyo importe varía en función del grado de la asistencia requerida. Dicho grado es determinado por la Unidad médica de la entidad pagadora de la pensión a partir de una tabla de evaluación de diez actividades que la víctima no puede realizar sola.

Las tres cantidades a tanto alzado en fecha 1 de abril de 2014 son las siguientes:

  • 551,55 € cuando la víctima no puede realizar sola 3 o 4 actividades de la tabla
  • 1.103,08 € cuando la víctima no puede realizar sola 5 o 6 actividades de la tabla
  • 1.654,63 € cuando la víctima no puede realizar sola al menos 7 actividades de la tabla o cuando por alteraciones neurológicas la víctima constituye un peligro para sí misma o para los demás.

2 - Pensiones devengadas a los supervivientes

Cuando el accidente o la enfermedad laboral provocan la defunción de la víctima, determinados derechohabientes pueden percibir una pensión de supervivencia, a saber:

  • El cónyuge o pareja de hecho o la persona ligada con la víctima por un Pacto Civil de Solidaridad pueden tener derecho, en principio, a una pensión correspondiente al 40% del salario de la víctima. Si el interesado es mayor de 55 años o presenta una incapacidad laboral del 50% o más, percibirá un complemento de pensión cuya tasa se fija en un 20%.
  • Los hijos o descendientes a cargo menores de 20 años. La cuantía de la pensión es, en principio, el 25 % del salario anual de la víctima por cada uno de los dos primeros hijos y un 20 % por cada hijo sucesivo. Cuando el hijo es huérfano absoluto, la tasa de la pensión es del 30 %.
  • Si la víctima no tenía cónyuge ni hijos, los ascendientes que estuviesen en estado de obtener una pensión alimenticia. Si la víctima tenía cónyuge o hijos, los ascendientes debían estar a cargo de la víctima. La cuantía de la pensión se fija, en principio, en el 10% del salario anual de la víctima, sin que las pensiones para el conjunto de los ascendientes puedan superar el 30%.

La suma de las pensiones devengadas a los supervivientes no debe superar el 85 % del salario anual en función del cual fueron establecidas (si así fuese, le importe de cada pensión abonada se reducirá de forma proporcional).

Más información en la página web de accidentes laborales.